noviembre 25, 2020

Arquitecta, cultora de belleza y espera en breve ser la Miss Trans 2017

Arquitecta, cultora de belleza y espera en breve ser la Miss Trans 2017

Por: Nicolás Gochy
Arquitecta de profesión, estilista por necesidad, Ericka Miranda vive en carne propia la discriminación, el rechazo, la intolerancia de una sociedad que cada día le impone retos, le tiende muros y le cierra puertas.
Una mujer que sabe que nada le estará llegando por gratuidad y que ha dedicado muchos, talvez demasiados de los años de vida que tiene para intentar realizarse, intentar saberse plena, poder decirle al mundo que ella es mujer aunque haya nacido en el cuerpo de un hombre.
Activista ahora de la Red Mexicana de Mujeres Trans, Ericka ha luchado desde los cuatro años para primero poder entenderse ella misma y después para hacerles entender a los demás que lo suyo no es ninguna enfermedad, no es ningún trastorno mental, y que contra todo ha luchado y seguirá haciéndolo para poder tener una identidad de género como mujer, ella solo quiere ser vista y respetada como eso, como la mujer que es.
“La gente no entiende que el ser transexual es buscar una identidad de género, la homosexualidad o el lesbianismo es una preferencia sexual”.
Recuerda que desde su temprana edad, ella, que en ese momento era el, acudía a los mercados y tianguis para comprar muñecas de esas muy baratas de dos o tres pesos, las llevaba a su casa y se escondía debajo de la cama para poder jugar a gusto con ellas, sabía que si la veían sus padres podría pasarla mal.
“Hoy hay afortunadamente más información sobre los niños y niñas trans, es necesario que así sea para que puedan tener una mayor visibilidad, solo si se pueden abatir los abusos que muchas veces los persiguen, la sociedad ha ido avanzando, lentamente pero hay un avance”.
Sin embargo, el camino aún es muy duro, ella lo sabe bien, se lo han hecho saber en cada paso que da plantada sobre unos hermosos zapatos de tacón bajito (Los tratamientos de cambio de genero le impiden ahora usar zapatos de tacón de aguja).
Y es que a pesar de que ella es legalmente ante el gobierno mexicano, una mujer con todos sus documentos en regla, las opciones laborales son cada día más difíciles de encontrar.
“Yo soy arquitecta de profesión, curse los estudios para ello, cuando las empresas veían mi curriculum no tenía problemas, el conflicto era cuando sabían que soy una mujer trans, ahí es donde todo se iba por el desagüe, yo he sobrevivido por un oficio de estilista que también tengo, las puertas para los trans son aún muy pequeñas, a veces ni siquiera pasamos por ellas”.
Y es que estadísticamente refiere, las mujeres y los hombres trans, tienen una entre cada cinco oportunidades para incorporarse a una vida laboral bien remunerada, los espacios son aun mayores para la comunidad gay pues dos de cada tres oportunidades laborales son aceptados, pero ella sabe que nació hombre y hoy, ser mujer le achica las oportunidades, ser mujer trans es algo que aquí en este país no augura nada bueno.
Pero aun así, con todas las limitantes, a veces el recurso económico escaso, las vejaciones por haberse aceptado como es en realidad, y las agresiones incluso de una pareja sentimental que tenía, ella logro llevar a cabo la transición de género.
Sola, apoyada solo por una mujer trans unos años mayor que ella, deambulo por varias clínicas y médicos particulares, hasta que llegó a la Clínica Condesa de la ciudad de México donde le apoyaron en parte de su tratamiento, un tratamiento costoso que en los primeros dos años puede significar una inversión de más de 200 mil pesos
“La clínica condesa no tiene todos los servicios que requerimos la comunidad trans como el hormonal, el psicológico, el seguimiento para los cambios que sufrimos en nuestros cuerpo pero es lo que hay, hasta el momento solo el PRD (Partido de la Revolución Democrática) ha planteado una agenda para nosotros”.
Y a pesar de que el seguro popular les brinda alguna atención asistencial, la realidad es que gran parte de sus tratamientos los tienen que hacer en la iniciativa privada o bien con tratamientos alternativos que puedan ayudarlos en su transición.
La expectativa de vida de los trans es solo de 35 años provocado esto por suicidios, por el trabajo sexual de alto riesgo que muchos de ellos tienen que asumir ante la falta de oportunidades, la violencia en casa y en las calles, los problemas de drogas, y sobre todo la transfobia que cada día se agudiza mas y que nada se hace para resolverla.
Veracruz es la entidad donde se registra una mayor concentración de mujeres trans pero siempre se les cataloga que son trabajadoras sexuales, incluso a una activista de esa entidad, la violaron unos policías alegando que era sexoservidora.
Ahora por la corona
Pero Ericka tiene ahora un reto más, no es profesional pero si lo será en cuanto a su realización, pues el próximo 8 de abril estará en la ciudad de Monterrey participando como representante del Estado de México en el concurso de mujeres trans más importante del país, este año estará compitiendo con 29 representantes más de un igual número de estados.

         

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